El barrio porteño de Tribunales, es uno de esos puntos de la
ciudad donde casi todos se visten de camisa y corbata. Donde se suele escuchar
en los cafetines el típico saludo… “Buenos días doctor”. Y en el que yo estaba
no era la excepción. Hasta el mozo trataba a los visitantes, como Doctores. El cafetín,
tenía algunas mesas afuera, pero como están en reparación las calles opte por
estar mirando desde adentro, ese ir y venir de gente apresurada y con carpetas
en sus manos.
De repente, alguien entra apresurado, casi sin mirar a nadie,
y con un montón de hojas sueltas en sus manos. Pantalón con tiradores, camisa
blanca, zapatos oscuros y una voz cansada. Era mi amigo Jorge Graciosi. Me pare
para saludarlo y lo invite a que se sentara en mi mesa. Corrí algunos de mis papeles
que se encontraban en la mesa y la charla no se hizo esperar.
Me contaba que el 17 de febrero estrenaba “Tute
Cabrero” de Tito Cossa, en el Teatro Andamio, Paraná 660. Estaba algo
preocupado porque tenía miedo de no recordar la letra, y que por eso anduvo todo
el día repasándola. Su preocupación, la notaba en su voz. Llamé al mozo y pedí
un café para él.
Después de contarme durante casi una hora todos sus
proyectos para este año, me invito al ensayo general de la obra, y con mucho
gusto acepte.



















