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lunes, 20 de marzo de 2017

Entrevista a Leonel Dolara

presenta

Llega “Pescando en la bañera” una original propuesta de Leonel Dolara. Estreno 17 de marzo
El viernes 17 de marzo a las 20,30hs se estrena “Pescando en la bañera” escrita y dirigida por Leonel Dolara en Elkafka Espacio Teatral, ubicado en Lambaré 866.
 Las funciones se realizarán los días viernes a las 20,30hs y las entradas pueden reservarse al 4 862-5439 o a través de alternativa teatral. El valor de las mismas es de $230 con descuento a jubilados y estudiantes a $150.





¿Por qué decidiste ser artista?
Yo creo que viene de familia. Mi padre es cantante de tango y mi madre dibujante publicitaria, así que algo artístico tenía que surgir en ese ambiente familiar. Siempre fui muy tímido pero una maestra de tercer grado nos hizo hacer un ejercicio con títeres y creo que fue la primera vez que experimenté eso de ser otro. La maestra me puso en la obra de fin de año, a pesar del desacuerdo de sus colegas, que me veían muy callado. Subsiste mucho la creencia de que un actor debe ser extrovertido. Creo que a partir de allí supe que quería ser actor. Ser artista es mucho más complicado y complejo, es un título que va apareciendo y que espero merecer. Alejandra Boero, mi amada maestra, decía que el artista está en un terreno más complicado que el actor porque no puede hacer cualquier cosa, tiene que sentirla, tiene que vibrar, tiene que sintonizar con el material.

¿Cuántos años tenías cuando comenzó tu camino en la actuación?
Tenía 8 años. Empecé a estudiar actuación en un centro cultural del barrio. Siempre supe que era mi vocación. Saberlo es un privilegio y una felicidad. Te define.

¿Cómo fue que surgió la idea “Pescando en la bañera?

Yo me analicé durante 22 años. En el año 2010, en medio de una sesión surge la metáfora y supe en ese momento que necesitaba compartirla. Me enamoré del título y prometí convertirlo en una obra teatral algún día. Llevó tiempo, no porque haya tardado 7 años en escribirla, sino porque en ese periodo hubo momentos en los que no podía, estaba en otras cosas. El proceso de escribir para mí incluye largos momentos en los que uno no escribe. Momentos en los que el material se está cocinando a fuego lento en el inconsciente. Un día te levantas y aparece una idea, como algo natural. Pero no todo fue rosas, tuve momentos en los que me planteé si verdaderamente era posible transformar esa frase o imagen en una obra teatral. La generosidad del maestro Mauricio Kartun me empujó a continuar el camino.
 
Básicamente y sin contarnos el final de la historia ¿Qué nos cuenta la obra?
La obra trata de un grupo de personas que de pronto se encuentran en un lugar. No saben qué es, dónde es, por qué están allí y desde cuándo. A medida que tratan de averiguarlo, vamos viendo sus historias personales cual espías que miran por la cerradura de sus baños. Ese espacio, el baño, se utiliza en su sentido conceptual: un lugar en el que los personajes se confiesan, sacan los trapitos al sol y dicen y hacen cosas que jamas harían o dirían frente a otros. La obra trata justamente de enfrentarnos a la gran pregunta: ¿estamos pescando en la bañera? ¿Estamos buscando allí donde jamás vamos a encontrar?

¿Llevó mucho tiempo el armado de la obra ya que sos autor y director de la misma? Y ¿cómo fue la selección de los actores que la representan?
Llevó tiempo pero porque yo quería tomarme tiempo, no hacerlo a las corridas. En febrero de 2016 tuve la versión final del texto y desde marzo y hasta el estreno, tuvo lugar el proceso de construcción: la selección de actores y actrices y los ensayos. Mis funciones de autor y director están muy separadas, pero como autor dejaba muchas cosas sin cerrar porque sabía que las resolvería en el momento de funcionar como director.
La selección fue un proceso cuidado, entrevistas y a veces audiciones. Siempre busco actores que en principio puedan «tocar» en el registro de notas del personaje que les voy a asignar. Eso a veces lo veo en una simple entrevista y a veces necesito de audiciones, depende del personaje y del actor. Luego uno va conociendo al actor y va confirmándolo en el elenco. Para mí un buen actor no es solo aquel que actúa bien. Se necesitan muchas otras cosas: compromiso, ubicación, respeto, profesionalidad, disciplina. Con el talento solo no me basta.

¿Cuál fue el mayor desafío, al momento de empezar a armar las distintas partes de la obra?
Hubo varios: como director de actores, ver que el texto sonara natural y orgánico (diría Stanislavski) en las interpretaciones. En lo que es dinámica grupal, una de las funciones que yo incluyo en la dirección y que a veces es la más importante, enfrenté muchos desafíos. Los grupos humanos son complejos: hay que ser cuidadoso y generar la armonía necesaria para trabajar disfrutando del proceso.  Por último la puesta en escena, mi intención de despegar la obra del naturalismo, la literalidad o lo decorativo. En eso fue fundamental elegir a un escenógrafo de la calidad creativa de Gonzalo Córdova. El proceso de adaptación que tuvo que hacer el elenco a la puesta que diseñé considerando la propuesta espacial de Gonzalo fue un enorme desafío. Antes de esto, el proceso podría compararse al tramo de la montaña rusa en que los coches van muy lentamente hacia arriba. Yo sabía que una vez alcanzada la cima se venía la caída libre y la adrenalina del cambio. Es decir, hubo terror antes de poder disfrutarlo.

¿Cómo fue el paso de la actuación a la dirección?

Mi vocación de actor y autor surgieron en mi niñez, pero mi interés por la dirección fue reactivo. Estaba actuando en una escena de Shakespeare y no me gustaron las indicaciones de la directora. Me parecía que buscaba más una catarsis de los seres humanos reales que actuaban en escena que el trabajo artístico de colocarse en la piel de otro y de una época con códigos tan diferentes. Eso me impulso a querer estudiar dirección seriamente.

¿Tus padres te apoyaron en este camino artístico?

Sí, en cada paso del camino.

¿Cuántos años ya llevas arriba de los escenarios?
Treinta y cuatro desde que soy actor y casi veinte como director.

Me imagino que en todos estos años debemos tener mil anécdotas ¿Cuál es la que más recordas, que hoy nos puede robar una sonrisa?

Estaba haciendo un personaje en escena: yo el marido y ella mi esposa, discutiendo sobre nuestro hijo y el cambio que veíamos en él, producto de su crecimiento. Aparentemente había comenzado a tomar bebidas alcohólicas. La actriz tenía ojos grandes y muy saltones, de esos que parecen salirse de las órbitas. Mi letra era «Ya está grande, hay que sacarse la venda de los ojos»… ¿Qué dije? «Ya está grande, hay que sacarse los ojos de la cara».  Nunca supe cómo hice para no soltar la carcajada al ver la traición de mi inconsciente.

¿Con quién te hubiera gustado actuar?
Con Alfredo Alcón, sin lugar a dudas.

¿Cuál es tu estilo de música favorita?
En general escucho música en inglés, pop, electrónica, jazz, melódico y algo de gótico. Algunas cosas en español, pero las menos. Me gusta un poco de  música clásica y de películas, sobre todo.

¿Qué les dirías a tus seguidores acerca de los sueños que tienen de ser alguien en la vida?
Que busquen su vocación y le entreguen la vida.
Esto de ser «alguien» en la vida viene impuesto desde el afuera. ¿Qué significa? ¿Cuándo se llega? ¿Cuando alguien te aprueba y te da el título? No hagamos caso al afuera, a las imposiciones, veamos que deseamos y sigamos ese camino, siempre va a ser el mejor.

¿Qué actor jóvenes te han llamado la atención últimamente?
¿Sería demasiado decir que los actores que están en nuestro elenco? Hay muchos talentos jóvenes no conocidos que necesitan pasar adelante en la vidriera por su talento y su compromiso.

¿Qué opinas de las escuelas de música o actuación que hay en la actualidad?
Las escuelas de actuación que más me gustan son aquellas que tienen una formación principalmente práctica, de taller. Lo que hace a un estudiante actor es un taller de actuación práctico y con mucho ejercicio de escena. Las materias teóricas en el arte son un buen complemento pero pueden distraer: no te convierten en actor.


¿Estudiaste en alguna escuela de actuación o música?

Sí, estudié actuación con mi amada Alejandra Boero y dirección en La Plata. Tuve el honor de dar clases en su estudio y de compartir con ella lo que fuera su último espectáculo. Aprendí muchísimo de nuestras charlas en la preparación de cada función.

El nombre de esta página es La Bitácora del Artista, como tal, ¿qué es lo que guardarías en la Bitácora para que otros visitantes vean?

Citas del libro «Ilusiones» de Richard Bach, algunos poemas de León Felipe y frases que me dijeran mis maestros.

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