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sábado, 17 de septiembre de 2016

Entrevista a Martín González Robles

Ciclos de entrevistas de La Bitácora del Artista


¿Por qué decidiste ser artista?
No creo que ser artista sea algo que se decida, sucede o no. Al menos en mi caso. Nací así, con este problemita, soy artista desde la cuna. Muchas veces me pregunto qué haría de mi vida si no fuese artista y no encuentro una respuesta. Más allá de que en mis ratos libres trabajo en una agencia de marketing, mi verdadera vocación es el arte.
¿A qué edad nació esta pasión por la actuación que tenés?
Recuerdo una anécdota a los cinco años, más o menos, cuando mi padre hacía una ronda de preguntas a mí y a mis hermanos –somos cinco- mientras almorzábamos sobre qué queríamos ser cuando fuéramos grandes y yo, convencido, dije “actor, papá”. Mi padre me contestó que elija una profesión con la que pueda comer pero no me desanimó ni cambié de idea, la confirmé.

¿Cuántos años tenías cuando comenzó tu camino en la actuación?
Tenía 16 años, fue en la Patagonia Argentina, en un pueblo llamado Comandante Luis Piedra buena, Santa Cruz, que es la capital provincial del teatro. Allí se respira mucho teatro.
¿Cuál es el nombre de la obra en la que estas actuando en estos momentos?
Se llama “Happy Brownies”, dirigida por Fabio Golpe.
¿Qué personaje te toco hacer?
Me tocó Pablo Reynoso, un supuesto contador del que ni siquiera se sabe si terminó el CBC. Es un personaje enigmático que tiene una enorme coraza y no es de generar lazos fácilmente con las personas. Está a la defensiva todo el tiempo y es adicto al celular. Me gusta mucho encarnarlo, llevo bastante tiempo haciéndolo y cada día lo descubro más, lo disfruto.
¿Tus padres te apoyaron en este camino artístico?
Al principio nos les hizo muchas gracia, pero después, como todo, lo terminaron aceptando. Mi madre nunca me había visto actuar porque soy del interior y vivo en Buenos Aires hace muchos años y para el estreno de “Happy Brownies” vino exclusivamente a verme. Fue muy emocionante. Te diría que uno de los días más importantes de mi vida.
¿Cuántos años ya llevas arriba de los escenarios?
Llevo 18 años actuando.
Me imagino que en todos estos años debemos tener mil anécdotas ¿Cuál es la que más recordas, que hoy nos puede robar una sonrisa?
En una obra en la que estaba me acuerdo que solo vinieron a vernos 4 personas, casi no la hacemos. Finalmente salimos por respeto a ellos y entre el público estaba mi mejor amiga que codeaba a los otros tres para que se rieran, era una comedia. Mientras actuaba, escuchaba su risa exacerbada y me daba energías para seguir y dar lo mejor. El teatro off tiene eso, no es fácil la convocatoria de público pero hay gente –sobre todo la que te quiere- que hace que un mal momento se convierta en uno hermoso con solo estar, reírse y hacerte sentir bien.
¿Con quién te hubiera gustado actuar?
Qué pregunta difícil. Creo que con Norma Aleandro, por soñar bien alto.
¿Qué canciones te gustan más?
Soy bastante meloso, me gustan las canciones en español que cuentan historias que puedo comprender fácil y rápido. En inglés también me gusta pero yo quiero historias. Y no hablo inglés.
¿Cuál es tu estilo de música favorita?
La música pop me encanta. Y si es argentina o española, mejor aún.
¿Siempre quisiste ser artista? ¿Qué querías ser cuando eras niño?
Siempre quise ser artista. Alguna vez quise ser comisario de abordo pero con el miedo que le tengo a los aviones no entiendo por qué deliraba con eso; capaz para superarlo, no sé.
¿Cuáles eran tus sueños cuando eras niño? ¿Los llegaste a cumplir?
Uno de ellos era vivir en Buenos Aires porque sabía que acá había más oportunidades. Y sí, lo cumplí. También dedicarme a actuar y también lo cumplí. Actuar en cine es otro de mis grandes sueños y todavía no lo cumplí. Pero trabajo siempre para alcanzarlo. Ya llegará, no tengo dudas.
¿Qué les dirías a tus seguidores acerca de los sueños que tienen de ser alguien en la vida?
A mis 35 años puedo decir que todo lo que uno se propone llega con esfuerzo, trabajo y dedicación. Durante mucho tiempo, sobre todo después de sufrir una desilusión profesional que hizo que no actuara durante algunos años, esperaba una mano salvadora que me sacara de ese infierno y esa mano nunca llegó. Sin embargo, cuando solo pude salir de esa oscuridad y accionar, moverme, contactarme, relacionarme con gente que persigue cosas parecidas, las puertas se fueron abriendo una a una. Es ahí donde me di cuenta que el destino está escrito pero ojo, no se escribe solo, sin nuestras manos en movimiento, sin nuestras acciones, nuestro destino no sería nuestro destino.
¿Qué actor jóvenes te han llamado la atención últimamente?
Me gusta mucho Eva De Dominici, me parece hermosa, joven, talentosa, muy fresca. Creo que tiene un gran futuro.
¿Qué sentís cuando estás en un escenario?
Siento que ese momento no quiero que termine nunca. Es como una fuerza que me posee y no me suelta. Cuando estoy llegando al final de cada función y tengo registro consciente de eso, cierro los ojos y pienso en la próxima función, en que quiero que llegue rápido para volver a actuar.
¿Qué opinas de las escuelas de música o actuación que hay en la actualidad?
No tengo una opinión formada ni sé por dónde están encarando la formación actual de los actores. Pero sí estoy de acuerdo con que existan, me parece necesario. El entrenamiento, sea cual sea, es sumamente importante.
¿Hasta dónde estudiaste?
Estoy a punto de recibirme de guionista para radio y televisión. Escribir es mi otra gran pasión.
¿Te gustaba estudiar cuando eras niño?
No, en lo más mínimo. No me gustaba, matemática me costaba un montón y la pasaba mal. Lengua era mi preferida. Pero vago, era muy vago para estudiar. De hecho, terminé la secundaria en un colegio de adultos.
¿El nombre de esta página es La Bitácora del Artista, como tal, qué es lo que guardarías en la Bitácora para que otros visitantes vean?
Mis experiencias de las personas y su relato. La experiencia es un recurso invaluable y su forma de contarlas es clave para que resulten interesantes y sirvan a los demás.
¿Qué les dirías a las personas a las que no le gusta actuar, cantar o ninguna actividad artística?
Nada, no les diría nada pero sí que el arte no les sea indiferente. Si no les gusta practicar ninguna disciplina artística, al menos que las consuman. Eso sí le diría a todo el mundo: CONSUMAN ARTE, siempre. Hacer o consumir arte es un ejercicio vital para liberarnos de las cosas más banales y conectarnos con la esencia más íntima de nuestro espíritu creativo, algo que tenemos TODOS.
Martín González Robles.-
Mi blog:
http://martingr.blogspot.com.ar


Gracias:


Laura Calle Rodríguez
Prensa


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